nace PERIPLO.
Cree y aboga por el compromiso y la honestidad del actor, como parte de un contemporáneo colectivo social.
Basa el teatro en la comunicación y a ella aspiran desde su propia identidad, con un publico con el que fusionarse a través del lenguaje la complicidad, con el que compartir mucho mas que una leyenda escrita o una realidad acordonada.
Sabe que es muy importante y necesario empezar a llenar el vació que existe actualmente en el teatro amateur en el País Vasco.